Una boca inmensa de unos dos metros de larga, albergaban dientes afilados y resistentes. Cuando mordía, con toda su fuerza, ninguna presa se escapaba y... al igual que otros carnívoros, no masticaba.
Sus dientes eran similares a los del cocodrilo actual, no masticaban, simplemente se tragaban a su presa o parte de ella.
Sus presas eran variadas, otros reptiles, tiburones y peces de todos los tamaños eran su alimento.
Se estima que el Mosasaurus, llegó a medir hasta 17 metros de largo. UNA AUTÉNTICA PESADILLA PARA TODOS LOS HABITANTES DE ESOS OCÉANOS ANTIGUOS.
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